En un intento por mantener vivo el recuerdo de nuestro adorado Champa, copio a continuación las anécdotas que me pasó un amigo muy querido de él. Eso es exactamente lo que quiero, recordar la maravillosa persona que fue. Esa manera tan especial y cálida de ser. Me resulta muy difícil de asimilar que ya no lo veré más. Por eso quiero dejar un registro de sus detalles, de su forma de ser, de conquistar a quienes lo conocían.
ANECDOTAS Y PERSONALIDAD DEL GRAN AMIGO JUAN PABLO
Los lunes o martes normalmente almorzábamos en la Perdiz. Tenía la delicadeza de llevarle una tableta de chocolate al acomodador de autos. La sonrisa de este hombre con el gesto tan humano de Juan Pablo era increíble.
Teníamos unos 18 años corría año 1982 (era novio de Pilar Martínez) nos encontramos en un casamiento y le dije a Juan Pablo que linda corbata cuando llegue a mi casa al Parque De los Aliados la tenia colgada en el pestillo de mi casa.
Jugando al golf en Punta Carretas alguien le pregunto sobre su actividad comercial y le contesto aquí financista en la calle 8 de octubre prestamista.
Cuando se compro el EFFA azul nos dijo tengo una oficina nueva con secretaria y aire acondicionado. Era por el Bluetooh del celular que había comprado y el aire acondicionado que tenia su auto nuevo.
Hoy trabaje mucho comencé 12 y termine 13.30 me merezco un buen almuerzo.
Como gran deportista que era no le gustaba perder ni a la bolita las agallas como jugador de basket, rugby y por ultimo de golf eran impresionantes.
Necesitaba adrenalina en el día a día y la manejaba con mucha inteligencia.
Siempre tenia una oreja para escuchar a un amigo y darle un inteligente o sabio consejo
Saludos
DL
lunes, 10 de mayo de 2010
domingo, 18 de abril de 2010
El Misterio se aclaró... aunque aún falta.
A casi dos años de la desaparición de mi hermano Juan Pablo (Champa) Muñoz, finalmente y con muchísimo esfuerzo, se ha aclarado el misterio.
Aún bajo el shock del impacto que me produce esta terrible noticia, no quiero dejar de reconocer y agradecer el gran trabajo desarrollado por el Departamento de Delitos Complejos, por el Comisario Rosas, el Oficial Ruiz, la oficial Núñez, otros, cuyos nombres no recuerdo y también y muy especialmente la participación inteligente y perseverante, audaz de un amigo muy querido de mi hermano, Pino, sin cuya colaboración no hubiera sido posible llegar a buen puerto… y esto dicho por el mismo Comisario Rosas.
A todos ellos, mi eterno agradecimiento y el de mi familia. Y así como se dan malas noticias y se difunde y da publicidad a toda la cantidad de horrores que los seres humanos somos capaces de cometer, creo que es necesario informar y difundir toda la capacidad de actos nobles y bondadosos que los humanos también somos capaces de hacer… y más aún estos, para que cada día sean más y podamos ir desarrollando la Confianza y desterrando el miedo.
Quiero destacar, la actitud abierta y receptiva con que siempre me atendieron, y la consideración y delicadeza con que me trataron en Jefatura. Es posible que haya sido muy insistente … No podía dejar de serlo, no me conformaba con tanta “nada” y el miedo que el expediente de mi hermano quedara sepultado en el último cajón, no por desidia de la gente, sino por la fuerza de los acontecimientos, era una tortura. Durante ese tiempo siguieron apareciendo casos muy graves en el Departamento de Delitos Complejos. Y al ver la pobreza de los medios de que disponen, me parecía que no era posible que pudieran seguir adelante con el caso de Champa. En mi mente trataba de imaginar qué cantidad de tiempo por día le dedicaban a este caso y me decía, no es posible, cómo harán? Y por eso yo llamaba y llamaba y me convertí en una especie de martillo molesto…. Y también me enojaba, porque no me conformaba lo que me decían… Yo quería respuestas… las necesitaba. Lidiar con la imaginación de lo que podría haber ocurrido, era enloquecedor. Todos los días era una posible historia diferente. Fue muy duro y agotador emocionalmente.
Ahora, en la distancia y con los resultados a la vista, puedo ver y reconocer su excelente y brillante trabajo que trajo como consecuencia, la solución del misterio. Pero mientras ese camino se iba recorriendo, yo no tenía ninguna certeza, sólo dudas y miedos y quería hacer cosas por mi lado. Es así que tuve que tomar la decisión de pedir el apoyo de los medios, para que el caso se mantuviera vivo. Pero también eso me daba miedo…. Ayudaba o entorpecía??? Tuve que arriesgarme y tomar decisiones y con tremendas dudas elegí pedir colaboración a los medios. La reconstrucción de los hechos realizado por el programa de Nano Folle, resultó fatídicamente cierta… pero en ese momento, eran conjeturas… Faltaban pruebas.
Inicié mi largo camino esotérico, buscando ayuda en donde fuera, consulté videntes, tarotistas, Cartas Astrológicas, Registros Akashicos, Chamanes… que se yo…. De todo… Y aquí me encontré de todo!!!! Había quienes me decían que estaba vivo y había huido, había quienes me decían que lo habían matado y quienes que lo habían secuestrado por venganza. Hubo incluso, quien tuvo la audacia de contarme una eventual situación mucho más escabrosa. Creo que frente a todas esas posibilidades, para mi fue un verdadero desafío mantener la cordura. Algunas acertadas y desinteresadas respuestas se acercaron notablemente a la verdad, pero no me decían quien ni donde, así que por más que la información que me daban fue cierta, no me servía, ni me sirve ni siquiera ahora, para descubrir donde dejó, el infame, el cuerpo de mi hermano. Creo que si alguna persona tiene un don para la videncia, no debe jamás cobrar por este servicio… Debe hacerlo de forma desinteresada. No se puede comerciar con el dolor ajeno. Si esos servicios conducen a la resolución en forma concreta, ahí se hará el intercambio de energías o sea el pago en moneda o en otro servicio, porque así es como debe ser. En el caso de las personas que acertaron con su videncia…. No me sirvió porque de todas maneras tuve que a travesar la oscuridad y el terror y dos años de incertidumbre. Recuerdo un “Maestro” reconocido por personas bien conocidas, del que me dijeron lo infalible y certero que era… pero que cobraba U$S 100.- los 10 minutos de consulta… y ni tantos…. En mi desesperación yo quise ir costara lo que costara, sobre todo porque venía altamente recomendado. Recuerdo que me dijo que mi hermano estaba en Centro América y que había que esperar. Me trató muy altaneramente… qué rabia me dio, cuanta indignación que sentí y cuánta impotencia. En la desesperación hacemos cualquier cosa. Nunca más pago por ese tipo de ayuda.
Este caso ahora resuelto, sin duda que da sentido el nombre del departamento que llevó a cabo la investigación: “Delitos Complejos”. Fue un caso muy complejo, y al mirar atrás y recordar los primeros días… parece mentira que se haya podido encontrar el hilo de la madeja que conduciría a la resolución del mismo. Y ciertamente no hubiera sido posible sin la perseverancia, la firmeza y el valor de todos los que participaron. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS Y MIL GRACIAS MÁS.
Este caso parecía “EL CRIMEN PERFECTO”. No había ningún indicio, ninguna señal, nada que pudiera darnos una pista de hacia donde arrancar. Tanta gente sospechosa, investigada… En aquellos días me daba miedo mirar a cualquiera, por que cualquiera podría haber sido el responsable… Pero también estaba la posibilidad de que hubiera sido mi hermano el que hubiera huido… Mis pensamientos eran una tortura. Y cada noche tejía una posible historia diferente. En mi corazón yo sabía que no podía ser cierto que mi hermano estuviera involucrado en nada malo o en un negocio dudoso… Mi hermano, que con sus normales y humanos errores, siempre fue un ser LUMINOSO, querido y entrañable. Y la prueba está en los testimonios dejados en el blog y en el facebook por tantos amigos, clientes y conocidos con quienes se cruzó en su camino por esta vida. Y juro, que gracias a ellos pude resistir tanto dolor. Porque cada vez que mi espíritu estaba torturado por las dudas… yo leía lo que la gente decía de mi hermano y eso me daba paz y me entraba la certeza de que él no podía haber huido, que algo muy malo tenía que haberle ocurrido y que necesitaba conocer la verdad y encontrarlo. Igualmente, en los primeros días hubo comentarios en los sitios de algunos diarios donde la gente dejaba comentarios sumamente ofensivos, que me dolían por lo injustos. Esas personas, no tuvieron la suerte de conocer a Juan Pablo.
Todavía no hemos llegado al final… todavía falta encontrar su cuerpo. El maldito infame no lo quiere decir, porque no habiendo cuerpo, no hay delito y así su condena podría ser más leve. Pero es necesario encontrarlo… Necesito que se haga el milagro, y o bien lo diga o bien lo descubran. Mi hermano merece estar en un bello lugar y no tirado quien sabe donde.
Aún bajo el shock del impacto que me produce esta terrible noticia, no quiero dejar de reconocer y agradecer el gran trabajo desarrollado por el Departamento de Delitos Complejos, por el Comisario Rosas, el Oficial Ruiz, la oficial Núñez, otros, cuyos nombres no recuerdo y también y muy especialmente la participación inteligente y perseverante, audaz de un amigo muy querido de mi hermano, Pino, sin cuya colaboración no hubiera sido posible llegar a buen puerto… y esto dicho por el mismo Comisario Rosas.
A todos ellos, mi eterno agradecimiento y el de mi familia. Y así como se dan malas noticias y se difunde y da publicidad a toda la cantidad de horrores que los seres humanos somos capaces de cometer, creo que es necesario informar y difundir toda la capacidad de actos nobles y bondadosos que los humanos también somos capaces de hacer… y más aún estos, para que cada día sean más y podamos ir desarrollando la Confianza y desterrando el miedo.
Quiero destacar, la actitud abierta y receptiva con que siempre me atendieron, y la consideración y delicadeza con que me trataron en Jefatura. Es posible que haya sido muy insistente … No podía dejar de serlo, no me conformaba con tanta “nada” y el miedo que el expediente de mi hermano quedara sepultado en el último cajón, no por desidia de la gente, sino por la fuerza de los acontecimientos, era una tortura. Durante ese tiempo siguieron apareciendo casos muy graves en el Departamento de Delitos Complejos. Y al ver la pobreza de los medios de que disponen, me parecía que no era posible que pudieran seguir adelante con el caso de Champa. En mi mente trataba de imaginar qué cantidad de tiempo por día le dedicaban a este caso y me decía, no es posible, cómo harán? Y por eso yo llamaba y llamaba y me convertí en una especie de martillo molesto…. Y también me enojaba, porque no me conformaba lo que me decían… Yo quería respuestas… las necesitaba. Lidiar con la imaginación de lo que podría haber ocurrido, era enloquecedor. Todos los días era una posible historia diferente. Fue muy duro y agotador emocionalmente.
Ahora, en la distancia y con los resultados a la vista, puedo ver y reconocer su excelente y brillante trabajo que trajo como consecuencia, la solución del misterio. Pero mientras ese camino se iba recorriendo, yo no tenía ninguna certeza, sólo dudas y miedos y quería hacer cosas por mi lado. Es así que tuve que tomar la decisión de pedir el apoyo de los medios, para que el caso se mantuviera vivo. Pero también eso me daba miedo…. Ayudaba o entorpecía??? Tuve que arriesgarme y tomar decisiones y con tremendas dudas elegí pedir colaboración a los medios. La reconstrucción de los hechos realizado por el programa de Nano Folle, resultó fatídicamente cierta… pero en ese momento, eran conjeturas… Faltaban pruebas.
Inicié mi largo camino esotérico, buscando ayuda en donde fuera, consulté videntes, tarotistas, Cartas Astrológicas, Registros Akashicos, Chamanes… que se yo…. De todo… Y aquí me encontré de todo!!!! Había quienes me decían que estaba vivo y había huido, había quienes me decían que lo habían matado y quienes que lo habían secuestrado por venganza. Hubo incluso, quien tuvo la audacia de contarme una eventual situación mucho más escabrosa. Creo que frente a todas esas posibilidades, para mi fue un verdadero desafío mantener la cordura. Algunas acertadas y desinteresadas respuestas se acercaron notablemente a la verdad, pero no me decían quien ni donde, así que por más que la información que me daban fue cierta, no me servía, ni me sirve ni siquiera ahora, para descubrir donde dejó, el infame, el cuerpo de mi hermano. Creo que si alguna persona tiene un don para la videncia, no debe jamás cobrar por este servicio… Debe hacerlo de forma desinteresada. No se puede comerciar con el dolor ajeno. Si esos servicios conducen a la resolución en forma concreta, ahí se hará el intercambio de energías o sea el pago en moneda o en otro servicio, porque así es como debe ser. En el caso de las personas que acertaron con su videncia…. No me sirvió porque de todas maneras tuve que a travesar la oscuridad y el terror y dos años de incertidumbre. Recuerdo un “Maestro” reconocido por personas bien conocidas, del que me dijeron lo infalible y certero que era… pero que cobraba U$S 100.- los 10 minutos de consulta… y ni tantos…. En mi desesperación yo quise ir costara lo que costara, sobre todo porque venía altamente recomendado. Recuerdo que me dijo que mi hermano estaba en Centro América y que había que esperar. Me trató muy altaneramente… qué rabia me dio, cuanta indignación que sentí y cuánta impotencia. En la desesperación hacemos cualquier cosa. Nunca más pago por ese tipo de ayuda.
Este caso ahora resuelto, sin duda que da sentido el nombre del departamento que llevó a cabo la investigación: “Delitos Complejos”. Fue un caso muy complejo, y al mirar atrás y recordar los primeros días… parece mentira que se haya podido encontrar el hilo de la madeja que conduciría a la resolución del mismo. Y ciertamente no hubiera sido posible sin la perseverancia, la firmeza y el valor de todos los que participaron. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS Y MIL GRACIAS MÁS.
Este caso parecía “EL CRIMEN PERFECTO”. No había ningún indicio, ninguna señal, nada que pudiera darnos una pista de hacia donde arrancar. Tanta gente sospechosa, investigada… En aquellos días me daba miedo mirar a cualquiera, por que cualquiera podría haber sido el responsable… Pero también estaba la posibilidad de que hubiera sido mi hermano el que hubiera huido… Mis pensamientos eran una tortura. Y cada noche tejía una posible historia diferente. En mi corazón yo sabía que no podía ser cierto que mi hermano estuviera involucrado en nada malo o en un negocio dudoso… Mi hermano, que con sus normales y humanos errores, siempre fue un ser LUMINOSO, querido y entrañable. Y la prueba está en los testimonios dejados en el blog y en el facebook por tantos amigos, clientes y conocidos con quienes se cruzó en su camino por esta vida. Y juro, que gracias a ellos pude resistir tanto dolor. Porque cada vez que mi espíritu estaba torturado por las dudas… yo leía lo que la gente decía de mi hermano y eso me daba paz y me entraba la certeza de que él no podía haber huido, que algo muy malo tenía que haberle ocurrido y que necesitaba conocer la verdad y encontrarlo. Igualmente, en los primeros días hubo comentarios en los sitios de algunos diarios donde la gente dejaba comentarios sumamente ofensivos, que me dolían por lo injustos. Esas personas, no tuvieron la suerte de conocer a Juan Pablo.
Todavía no hemos llegado al final… todavía falta encontrar su cuerpo. El maldito infame no lo quiere decir, porque no habiendo cuerpo, no hay delito y así su condena podría ser más leve. Pero es necesario encontrarlo… Necesito que se haga el milagro, y o bien lo diga o bien lo descubran. Mi hermano merece estar en un bello lugar y no tirado quien sabe donde.
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